FUE EL MOMENTO DE NO ES EL MOMENTO

Quizás porque nunca había hecho un examen o quizás porque no había estudiado, suspendí. Y sigo suspensa hasta la recuperación. Era un examen con muchas oportunidades, con muchas pistas…y lo suspendí.
No sólo no respondí a las preguntas, sino que también las respondí mal. Tuve tiempo para pensármelo y respondí bajo el pensamiento más personal y cerrado que existía en ese momento.
Cuando supe las respuestas me hice tan pequeña que me aplastó la palabra “perdóname”. Una de los peores sentimientos que me invaden es el de haber fallado cuando lo tuve delante.
Miedo a que haya menguado la confianza en destripar sentimientos, miedo a que haya una próxima vez y no me examinen igual….miedo a que se me quiera tanto porque cuando hay suspensos éstos son más grandes.
Vergüenza de ser yo quien sea consolada, vergüenza de que mi examen haya sido guardado y considerado como un ensayo, una preevaluación, cuando yo lo había asemejado como uno de tus exámenes de junio.
Ahora empiezo con la cartilla de la guardería....
Has pintado mi mente desordenada y egocéntrica con tu sabiduría, paciencia, saber estar, nobleza, cariño. Yo exigí cuando tenía que dar, lloré cuando tenía que sonreír, dormí cuando era centinela y convertí mi ombligo en mundo cada vez que tú pedías ayuda.
GRACIAS, gracias por enseñarme que los momentos unas veces SON y otras NO SON. Que unas veces son para las dos, otras para mi y otras no son, porque son para ti.
GRACIAS por enseñarme que el ser especial no significa ser la única de las dos.
Te quiero que me muero.
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Autor: Helena
Fecha: 24/06/2008 22:46.

