Mi corona

Anoche quedé contigo en el lado invisible de la luna.
Ahí estabas, cuando me acerqué a ti levantaste la cabeza. Llevabas un ratito esperándome.
Habías puesto dos velas encima de la mesa y tenías entre tus manos una corona de princesa.
Giré la cabeza y te miré, un perfil perfecto y una media sonrisa de complicidad.
La luna me recordó que tenemos una vida.
Mirándome, entre la luz naranja, me pusiste la corona y no me soltaste en ningún momento, tu mano cogía la mia con fuerza y me decía que no pasaba nada.
Cogimos la luna bajo el brazo y nos volvimos a jurar "amorhastaancianitas".
Gracias por sacar la luna, ponerle velas y ponerme la corona.
Te quiero.

